Como lograr que tu HIJO deje el PAÑAL por la noche

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Aprender a dejar el pañal es un hito importante tanto para el niño como para los padres. El método Felum propone un entrenamiento intensivo de tres días que, combinado con refuerzos positivos y juegos, facilita la transición del pañal al orinal. A continuación encontrarás una guía completa: desde la preparación previa hasta actividades complementarias y recursos en línea actualizados.

– PREPARACIÓN PARA EL ENTRENAMIENTO  

Antes de iniciar, es fundamental crear un entorno cómodo y accesible. Según pediatras, la edad ideal para empezar está entre 18 y 30 meses, pero cada niño tiene su propio ritmo.  

  1. Distribución de orinales: Coloca al menos uno en cada habitación donde pase tiempo el pequeño (salón, dormitorio y baño). Así reducimos la ansiedad y evitamos carreras de última hora.  
  2. Material de reserva: Ten a mano pañales de noche (el método no incluye entrenamiento nocturno), pantalones extra y toallitas. Un cambio rápido refuerza la sensación de seguridad.  
  3. Confort térmico: Ajusta la calefacción o añade capas ligeras. Si hace frío, usa calcetines que permitan al niño moverse sin ropa interior.  
  4. Evitar distracciones: Durante el entrenamiento, retira juguetes o pantallas que puedan desviar la atención. El niño debe concentrarse en sus señales corporales y en el uso del orinal.  

– DÍA 1: FAMILIARIZACIÓN Y OBSERVACIÓN  

Objetivo: que el niño detecte sus ganas e imite el proceso de los adultos.  

  1. Sin ropa de cintura para abajo: Deja al niño desnudo de cintura para abajo en casa, vigilando en todo momento. La sensación directa de humedad le ayuda a asociar incomodidad con la necesidad de ir al orinal.  
  2. Aumentar la ingesta de líquidos: Ofrécele agua, frutas ricas en agua (sandía, melón) y snacks salados. Los frecuentes “pis” aceleran el aprendizaje.  
  3. Aprendizaje por imitación: Invita al pequeño a acompañarte al baño. Explícale paso a paso: sentarse, esperar, limpiarse y bajar la cadena (o vaciar el orinal). Utiliza un lenguaje claro y concreto.  
  4. Refuerzo inmediato: Cada vez que logre usar el orinal, celebra con abrazos, palabras de elogio y, si lo deseas, una pegatina en un cuaderno de progreso. Al alcanzar 10–12 usos correctos, el niño gana confianza para actuar de forma autónoma.  
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– DÍA 2: PRIMERA SALIDA CONTROLADA  

Objetivo: aprender a avisar fuera de casa y reforzar la independencia.  

  1. Repetir rutina en casa: Mantén el seguimiento del primer día durante la mañana. Observa señales y refuerza positivamente.  
  2. Salida de una hora: Antes de salir, invita al niño a usar el orinal. Viste pantalones holgados sin ropa interior ni pañal. Lleva un orinal portátil y cambio de ropa.  
  3. Zona segura: Pasea cerca de casa, en un radio corto. Fomenta que el niño avise antes de alejarse. Celebra con entusiasmo cada logro, incluso si usa el orinal justo antes de volver al domicilio.  

– DÍA 3: CONSOLIDACIÓN Y DOBLES SALIDAS  

Objetivo: fijar el hábito mediante salidas matutina y vespertina.  

  1. Rutina en casa: Continúa vigente lo aprendido en los dos días previos. Observa cuándo el niño siente necesidad y guíalo suavemente al orinal.  
  2. Dos salidas (mañana y tarde): Cada vez, repite la invitación al orinal antes de salir. Mantén pantalones sueltos y orinal portátil. Lleva un pequeño juego o canción favorita para relajar el ambiente.  
  3. Actitud serena: Si ocurre algún accidente, reacciona con calma. Evita los regaños y restitúyele la confianza recordándole que “irá mejor la próxima vez”. Si tras el tercer día no hay progresos, descansa 6–8 semanas y vuelve a intentarlo.  

– REFUERZO POSITIVO Y MOTIVACIÓN INTRÍNSECA  

Más allá de recompensas tangibles, es clave fomentar en el niño orgullo por su propio logro.  

  • Elogios específicos:¡Qué bien avisaste antes de sentarte en el orinal!”  
  • Celebraciones afectivas: abrazos, bailes o una pequeña canción de victoria.  
  • Cuaderno de progreso: cada uso exitoso merece una estrella o dibujo. Al ver su avance, el niño se siente protagonista de su aprendizaje.  
  • Autonomía gradual: permite que escoja su pegatina, ayude a colocar el orinal o decida el lugar donde quiere sentarse. Esto refuerza su autoestima y curiosidad.
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– EJERCICIOS PARA DESARROLLAR LA CONCIENCIA CORPORAL  

Conocer las señales internas es fundamental.  

  • Juego de la cuenta atrás: cada 15 minutos, el niño reúne pistas sobre su vejiga y dice “calorcito” o “presión” según lo que sienta.  
  • Globo con agua: sostenerlo y apretarlo simula la sensación al llenar la vejiga.  
  • Historias con títeres o libros: narrar situaciones de “ganas de ir al baño” pone palabras a las sensaciones.  
  • Dibujo de señales: al final de la semana, repasan juntos en un póster las distintas “señales” y colores (verde para cómodo, amarillo para atento, rojo para avisar ya).  

– ERRORES FRECUENTES Y CÓMO EVITARLOS  

  1. Presionar el ritmo: cada niño avanza a su propio compás. La presión genera ansiedad y bloqueos.  
  2. Castigar accidentes: la vergüenza retrae al pequeño. Responde siempre con calma y una frase breve de corrección.  
  3. Comparaciones con otros: cada familia y niño es distinto; evita referencias a hermanos o vecinos.  
  4. Cambiar de método abruptamente: la constancia construye confianza. Si introduces técnicas nuevas, hazlo de forma progresiva y combinada con lo aprendido.  

SECCIONES COMPLEMENTARIAS  

– TÉCNICAS DE APRENDIZAJE ALTERNATIVAS  

Para adaptarse a estilos diversos, complementa el método Felum con:  

  • Visual: tarjetas ilustradas del proceso paso a paso. Colócalas junto al orinal.  
  • Auditiva: crea una canción corta que describa cada paso (sentarse, esperar, limpiar).  
  • Kinestésica: deja que el niño manipule un muñeco o peluche que “practique” sentándose en un mini-orinal. Esto refuerza la memoria motora.  

– ESTRATEGIAS DE MEMORIA Y TRUCOS COGNITIVOS  

Ayuda al niño a recordar el proceso y las señales:  

  • Rutinas fijas: asocia “primero orinal, luego juego” con transiciones del día (desayuno, siesta).  
  • Señales visuales: coloca un semáforo de papel en la puerta del baño; el niño cambia el color según se siente apurado.  
  • Repetición con humor: crea frases divertidas que repita antes de sentarse, reforzando la secuencia.  

– JUEGOS Y ACTIVIDADES PRÁCTICAS  

Incorpora el orinal al juego diario:  

  • Carrera de relevos del orinal: el niño lleva un juguete al orinal y gana puntos por cada “entrega” exitosa.  
  • Bingo de orinal: al usarlo, marca un casillero; quien consiga línea recibe un aplauso colectivo.  
  • Caza de estrellas: esconde pegatinas por la casa; cada vez que acierte en el orinal, pega una en su “caza”.  
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– CONSEJOS PARA PADRES Y EDUCADORAS  

  • Escucha activa: pregunta al niño cómo se siente y qué le resulta más fácil o difícil.  
  • Consistencia: fija horarios para invitarlo al orinal sin preguntar “¿quieres ir?”, sino con un indicativo suave.  
  • Comunicación en equipo: acuerda con la guardería o los abuelos el mismo método para evitar mensajes contradictorios.  

SECCIÓN ADICIONAL: RECURSOS Y DATOS EN LÍNEA  

  • Guía de la Asociación Española de Pediatría: recomendaciones de edad y desarrollo (www.aeped.es).  
  • Aplicaciones móviles gratuitas: “Mi primer orinal” y “Potty Hero”, con recordatorios y refuerzos visuales.  
  • Vídeos animados en plataformas educativas: aprovecha series cortas de dibujos que traten el tema con humor y empatía.  
  • Blogs de expertos en crianza: artículos actualizados sobre entrenamiento de orinal, rutinas familiares y estrategias de refuerzo positivo.  

Con estas pautas y herramientas complementarias, estarás en camino de acompañar a tu hijo en un proceso natural, respetuoso y lleno de éxitos. ¡Mucho ánimo en esta nueva etapa!


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